viernes, 24 de diciembre de 2010

Ventana navideña


Navidad, nostálgica navidad... veo tu fantasma por doquier. Época de recuerdos, de encuentros y reencuentros. Encuentro con uno mismo, reencuentro con el pasado. Una mesa decorada, la comida servida, la familia reunida, efímera alegría en sus rostros. Un pino titilante que se prende y se apaga esperando la hora en que él llegara y lo rellenara con sus regalos. Se escucha algún que otro estruendo de unos niños que no pudieron aguantar hasta media noche. Los caninos resignados tratan de esconderse, su calendario biológico les indica que es el día... solo esperan que pase lo más rápido posible. Entre música, charlas, bullicio, anécdotas me detengo un instante. Me detengo en el tiempo y se me hace imposible no pensar en ellos. Esos niños que hoy no tienen una mesa decorada ni servida. Esos niños que no esperan con ansias la medianoche porque Papá Noel no pasará por sus casas. Esos niños que no tienen ilusión y quienes no pueden soñar, pues su cruel realidad no se los permite. Esos niños que se conformarían con un abrazo y un poco de amor y con tan solo poder sonreír. Un par de lágrimas escurridizas ruedan por mi mejilla y me corren el maquillaje, haciéndome recordar que no es necesario. La belleza se encuentra en el interior. La vida sigue y estoy acá con mi utópico sueño de querer una Feliz Navidad para todos; y todos incluye TODOS! Me entristece pensar en quienes ya no están a mi lado, cualquiera sea la razón, pero también disfruto de mis nuevas compañías y sonrío. Queda tanto por vivir... aunque vivir a veces duela un poco. Me limpio la cara y retomo mi lugar en la mesa... tengo la convicción de que mi deseo algún día se hará realidad. Sonarían las campanas si hubiese una catedral cerca... son las 00 y comienza la Navidad... El cielo se tiñe de hermosos colores y la magia empieza a brillar. En silencio brindo por ellos y por muchos más... Navidad... nostálgica navidad...!?!

martes, 21 de diciembre de 2010

Ventana sobre el Eclipse.


Lentamente el cielo iluminado por su brillante luz comenzaba a opacarse. De su blanco y esplendoroso cuerpo solo iba quedando una tenue medialuna que se resistía y seguía resplandeciendo mientras la extraña sombra de color inusual la iba cubriendo. El azul turquesa cada vez más negro y las estrellas cada vez más brillantes. Una por una me hacían compañía mientras se contentaban con el excepcional espectáculo que la increíble naturaleza nos estaba regalando. Una de las estrellas inquieta revoloteaba fugazmente obligándome a pedir un deseo. Pido por PAZ! Ya falta menos; mi alma sigue entusiasmada mientras contempla a la perfecta esfera que tanta energía transmite. Un nocturno murciélago pasa muy cerca de ella. Recuerdo la libertad, puedo sentirla. Como me gustaría volar. Tal vez así te alcanzaría. Ya casi no queda blanco, la sombra consume un poco más. Hasta los pájaros festejan la ocasión. Silban y silban sin cesar poniéndole melodía a la velada. No los veo, ya la oscuridad cubre mi patio, pero los escucho y me deleito con su música. Ya no queda color. Una nueva y única luna reina la noche. Ya es tiempo de dormir, con el corazón radiante y totalmente colmado de poder disfrutarla y de poder disfrutarme...!?!

martes, 14 de diciembre de 2010

HISTORIAS Y VENTANAS

Porque al abrir una ventana encontrás una historia, porque al abrir otra, también hay una historia... porque al cerrar alguna, por cualquier motivo, encontrás allí una historia.
Porque en cada historia hay alguna ventana, de cualquier tamaño, de cualquier color, de cualquier sabor.
Porque gracias a él lo conocí, lo compartí y lo viví. Bajo la influencia de mi fiel compañero de largos días, de aun más largas noches... Eduardo Galeano quien me fascino con sus historias y ventanas y me hizo comprender un poco.
Porque una ventana expresa mucho más de lo que uno puede llegar a imaginar.
Ventanas mías, de el, de ella, de ellos, de ustedes, de nosotros...
Porque esta ventana me transporta al hermoso mundo de la fantasía que no es más q mi propia realidad...!?!